Para quienes participan en nuestro programa Mamas en la Frontera en Tijuana, la alegría y la esperanza del embarazo y la maternidad temprana están siendo eclipsadas por la inestabilidad y el tumulto emocional. Muchas han huido de la violencia y el miedo, viajando miles de millas en busca de seguridad y un futuro mejor para sus hijos. Dejan atrás sus hogares, seres queridos y todo lo familiar, no por elección, sino por necesidad.
La semana pasada, trabajamos para apoyar a una madre embarazada que necesitaba atención urgente. Lamentablemente, su diagnóstico fue devastador; tenía un tumor creciendo junto a su bebé, una situación que requería atención especializada a la que no podría acceder en Tijuana. La vida y la salud de ella y de su bebé estaban en riesgo y la única esperanza era cruzar la frontera hacia Estados Unidos para recibir tratamiento vital.
Ella cruzó con Parole Humanitario el sábado 18 de enero, justo dos días antes de que la nueva administración desmantelara la aplicación CBPOne y detuviera todas las citas de asilo. Gracias a este apoyo, ha podido acceder a cuidados vitales, cambiando el resultado para ella y su bebé. Aunque su historia podría haber sido drásticamente diferente, este cambio de política ha dejado a innumerables otras madres en la frontera en circunstancias desesperadas, muchas en etapas frágiles del embarazo o posparto.
El peso de la incertidumbre es grande, y sabemos que el camino por delante es desafiante. Seguimos comprometidos con las madres en la frontera a pesar de los desafíos y estamos resueltos en nuestro enfoque de apoyarlas. No importa de dónde vengan o hacia dónde vayan, nos aseguraremos de que cada madre reciba la dignidad, el cuidado y el respeto que merece.
A nuestra comunidad de donantes: su generosidad y abogacía hacen posible este trabajo. Cada donación, cada historia compartida, cada voz levantada en nombre de estas mujeres nos acerca a un mundo donde ninguna madre tenga que elegir entre su salud y su futuro. Pedimos su continuo apoyo haciendo hoy una donación generosa para sostener este trabajo.
Unámonos por madres como la que fue salvada hace apenas unos días, y por las incontables otras que aún esperan apoyo.
Con gratitud y determinación,
El equipo de Mama2Mama