La Corte Suprema tomó una decisión devastadora el 8 de septiembre: en una votación de 6-3, la corte le dio permiso a los agentes de ICE para detener e interrogar a personas en Los Ángeles basándose en su apariencia, el idioma que hablan, dónde trabajan, o simplemente dónde se encuentran paradas. Aunque esto no cambia el debido proceso para quienes son arrestados por oficiales de ICE, permite justificar arrestos sin orden judicial para prácticamente cualquier persona.
Hemos visto las consecuencias devastadoras mientras miles de familias han sido separadas por esta administración. La pérdida de ingresos, el deterioro de la salud y el hambre son solo algunas de las consecuencias que resuenan en nuestras comunidades.
Las madres y padres están tomando decisiones imposibles, viviendo con miedo a condiciones horribles de detención y posible deportación—sin sus hijos. Las mamás en nuestros barrios coordinan calladamente quién va a alimentar a sus bebés si las llegan a detener. Los padres están enviando a sus hijos adolescentes—ciudadanos estadounidenses—a comprar comida mientras ellos permanecen escondidos en casa. Las mujeres embarazadas están faltando a citas prenatales, perdiendo trabajo, y aislándose durante uno de los momentos más vulnerables de sus vidas: el embarazo y el cuarto trimestre.
Aquí es donde aparece Mama2Mama.
Siempre hemos creído que el cuidado no tiene condiciones. Mientras las familias se asustan por su futuro, estamos ampliando nuestro alcance para llegar a ellas donde están—literalmente tocando sus puertas.